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Opinión de Locuras Cuerdas ·Unidad Médica de Consulta Externa de la Octava Zona Militar. Donde la Patria se Cura y la Disciplina Tiene Estrellas. Por Jorge Chávez Mijares

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Opinión de Locuras Cuerdas

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Unidad Médica de Consulta Externa de la Octava Zona Militar.

Donde la Patria se Cura y la Disciplina Tiene Estrellas.

Por Jorge Chávez Mijares

Querido lector, llegamos Martín Sifuentes y yo a la Octava Zona Militar con la puntualidad que exige el uniforme aun cuando uno viste de civil. El protocolo fue cumplido sin una sola fisura: registros, acreditaciones, llamadas de confirmación. El Ejército no improvisa; administra el tiempo como si fuera territorio estratégico. La Sargento Espina, quien fue quien nos convocó hizo su labor.

La razón primera de nuestra visita no era casual. Se aproximaba el jueves de esta semana, 19 de febrero, Día del Ejército Mexicano, fecha que recuerda la creación de la actual institución armada en 1913 tras la promulgación del decreto 1421 por el Congreso de Coahuila. Instituido oficialmente en 1950, este día honra la defensa de la soberanía, la seguridad interior y la aplicación del Plan DN-III-E en casos de desastre. Es decir: honra la constancia silenciosa. Y quisimos ver de cerca esa constancia.

Ya dentro del recinto fuimos atendidos con cortesía marcial por el Mayor Carlos González, la Teniente Johana Sánchez y la Soldado Sandra Monserrat Espinoza. No hubo rigidez innecesaria; hubo respeto. Y el respeto, en la milicia, tiene textura. El Mayor Carlos González comenzó entonces una cátedra que no era solo informativa: era pedagógica. Nos habló primero de la Unidad Médica de Consulta Externa.

Dijo que es un edificio médico de Consulta Externa. Que en el área militar tienen niveles de atención médica. Este es un primer nivel, nos explicó. ¿Por qué es primer nivel? Porque es una clínica que da consulta externa. No cuentan con especialistas. La claridad era quirúrgica. Aquí se atiende a militares y derechohabientes, es decir, a quienes dependen del propio militar.

Existen hospitales de mayor nivel, como los de Monterrey y San Luis Potosí, que atienden tanto a personal militar como civil mediante cuota de recuperación, con sistemas fiscales formales. Pero aquí, en este primer escalón sanitario, el servicio es esencialmente militar. Incluso la Guardia Nacional ya se ha integrado a este sistema. No hay hospitalización formal; hay sala de observación con seis camas: tres para pacientes masculinos y tres para femeninos. Cada unidad militar cuenta con un pequeño pelotón de sanidad: médico, dentista y enfermera. Pero en Reynosa hay un plus: gabinete de laboratorio y rayos X. Primer diagnóstico certero. “Aquí somos los bateadores”, dijo el Mayor, usando una metáfora beisbolera que en Tamaulipas se entiende sin traducción.

Cuando la urgencia rebasa el margen, apendicitis, partos, amenazas de aborto, emergencias ginecológicas, se apoyan en hospitales civiles como el Santander, Tierra Santa o, en su momento, el Christus Muguerza. Si el tiempo lo permite, una ambulancia parte rumbo a Monterrey, donde se encuentra el hospital regional de especialidades. La misión del primer nivel es clara: diagnosticar bien. Porque de un buen diagnóstico depende un buen tratamiento.

Y entonces llegó la palabra que en el Ejército es más que virtud: disciplina. “Cumplir, aunque no te vean”, dijo el Mayor. Porque hacer lo correcto en ausencia de testigos es la verdadera medida del carácter.

Sesudo lector, luego vino la explicación que desarma clichés: el término “soldado” no es genérico; es un rango. El primer grado es Soldado; luego Soldado de Primera, Cabo, Sargento Segundo, Sargento Primero. De Soldado a Sargento Primero se les denomina tropa.

Después vienen los oficiales: Subteniente (una barrita), Teniente (dos), Capitán Segundo (dos con una pequeña en medio), Capitán Primero (tres del mismo tamaño). Más arriba, los jefes: Mayor (una estrella), Teniente Coronel (dos), Coronel (tres). Un Coronel es la máxima autoridad de un campo militar.

Luego la geografía se expande: General Brigadier, autoridad de una zona militar, como un gobernador del territorio castrense; después el General de División, comandante de región. Tamaulipas pertenece a la Cuarta Región Militar, junto con Nuevo León y San Luis Potosí. México está dividido en doce regiones. Los doce Generales de División reportan al General Secretario, máxima autoridad militar. La carrera militar, nos dijeron, se construye por méritos. No hay favoritismo. Todos comienzan desde abajo. El grado genera respeto porque quien lo porta ya recorrió cada peldaño. Cada insignia narra una biografía.

El Mayor nos condujo después ante el Coronel Médico Cirujano Gabriel Olea, director de la Unidad, egresado de la Escuela Médico Militar en la Ciudad de México y cardiólogo de especialidad. Una eminencia. Su sola presencia recordaba que el uniforme también puede latir con ciencia. Y así comenzó la entrevista con los Tenientes Johana Sánchez y Jesús Felipe de León Palomino.

La Teniente enfermera Johana Sánchez Laguna, originaria de Tabasco, nos permitió cruzar la frontera invisible entre el personaje militar y la persona. Enfermera general, brinda atención directa. Como mujer, dijo sentir felicidad de pertenecer al Ejército. No usó la palabra éxito; usó la palabra felicidad. Agradece los beneficios recibidos para ella y su familia. Si volviera a nacer, sería militar otra vez. Desde los diez años quiso vestir el uniforme. El Ejército, afirmó, le dio autoestima y empoderamiento.

La atención médica en la Secretaría de la Defensa Nacional se divide en primero, segundo y tercer nivel; todos sin costo para militares y familias. Esta Unidad es de primer nivel: consulta externa, radiología, laboratorio, odontología, nutrición, psicología. “El personal militar en esta zona es bastante saludable”, aseguró.

Después conversamos con el Teniente enfermero Jesús Felipe de León Palomino, encargado del Sistema Digital de Sanidad y jefe del grupo de enfermería. El Sistema Digital enlaza todos los escalones sanitarios del país: expediente clínico integral, laboratorio, rayos X, historial completo accesible desde cualquier Unidad u Hospital militar. Tecnología al servicio del orden.

Todo militar en activo debe realizar examen médico anual en los primeros tres meses del año. La prevención es parte de la estrategia. El único detalle detectado en Reynosa, y en menor medida, es el sobrepeso de algunos elementos, pero existen programas para recuperar el peso ideal. Nos comentó, casi como quien menciona un dato que ya forma parte del paisaje, que esta Unidad Médica fue inaugurada en 2015. Más de diez años operando. Una década de consultas, diagnósticos y silencios cumplidos.

Querido y dilecto lector, al salir, el sol de Reynosa parecía distinto. No por épico, sino por sobrio. Comprendimos que el Ejército no solo custodia fronteras; también cuida arterias, revisa radiografías, escucha latidos. Y habrá una segunda parte, lo prometo, para hablar a detalle de las instalaciones de la Unidad Médica de Consulta Externa de la Octava Zona Militar en Reynosa. Porque donde hay disciplina, también hay humanidad. Y donde la Patria se defiende, también se cura.

El tiempo hablará.

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