Opinión de Locuras Cuerdas Carmen Lilia y la frontera que decidió dejar de explicarse. Por Jorge Chávez Mijares
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Opinión de Locuras Cuerdas
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Carmen Lilia y la frontera que decidió dejar de explicarse.
Por Jorge Chávez Mijares

Querido lector, al punto geográfico de los dos Laredos me une un vínculo muy especial porque es justo donde viven los dos elementos fundamentales que dan razón y motivo a mi vida, mis hijos Isaac y Monserrat. Por esas dos razones antropológicas es que encuentro razonable mi propensión a estar al pendiente de lo que ahí sucede.
Derivado de viajes y lecturas puedo plasmar que hay ciudades que sobreviven, otras que resisten y otras que, cuando el viento cambia, deciden convertirse en eje. Nuevo Laredo eligió eje.
La “Primera Cumbre Logística Los Laredos 2026”, celebrada en el Centro Cultural de la ciudad, no fue un evento protocolario. Fue una afirmación histórica. Fue la frontera hablando en voz alta y diciendo: aquí pasa el mundo, y lo sabemos administrar. La mañana de hoy viernes 19 de febrero comenzó con un gesto que, para quien sabe leer política, fue revelador: la cobertura nacional de “Imagen Radio”, con Pascal Beltrán del Río de quien soy corresponsal, transmitiendo desde el corazón del evento.
Pascal abrió con una frase que llevaba implícita una memoria dolorosa: “A diferencia de hace años cuando la noticia en Nuevo Laredo era la inseguridad, ahora proyecta una imagen muy diferente”. No fue pregunta. Fue reconocimiento.
Carmen Lilia respondió sin aspavientos, con serenidad ejecutiva: progreso, crecimiento, transformación. Habló de coordinación con la presidenta Claudia Sheinbaum, con el gobernador Américo Villarreal. Pero lo hizo con naturalidad, sin tono subordinado. Como quien sabe que el liderazgo territorial también construye nación.
Cuando mencionó el ENSU, y recordó que Nuevo Laredo está entre las diez ciudades con mejor percepción de seguridad del país, no hubo euforia. Hubo sentido de reto. Eso comunica madurez política. Pascal, con su acento deliberado, dijo una palabra que pesó: “Ciudad clave”. Clave. No fronteriza. No periférica. Clave. Y la alcaldesa no se dejó arrastrar por el elogio. Lo convirtió en responsabilidad: 16 mil camiones diarios. Once por minuto. Más de un millón y medio de dólares por minuto cruzando. Más del 40% del comercio terrestre México-Estados Unidos transitando por esta frontera.
Ese intercambio tuvo algo fino: Pascal preguntaba con respeto. Carmen Lilia respondía con datos. Él no interrumpía. Ella no titubeaba. Eso, en proyección nacional, no es casualidad. Es jerarquía ganada.
Una de las presencias más significativas y estratégicamente reveladoras de esta Primera Cumbre fue, sin duda, la del doctor Víctor Treviño, Mayor de Laredo, Texas. Su asistencia no fue cortesía protocolaria: fue señal política, económica y simbólica de integración regional madura. Cuando la presidenta municipal habló con Pascal del trabajo coordinado con Treviño, desde las más de 150 mil vacunas aplicadas en los puentes internacionales durante la pandemia hasta la coordinación actual ante el brote de sarampión, quedó claro que la frontera ya no es trinchera: es plataforma.
Ya en el panel binacional apareció entonces una imagen poderosa: Carmen Lilia sentada junto al doctor Víctor Treviño. No como saludo diplomático vacío, sino como socios de una región integrada que entiende que la competitividad no reconoce aduanas emocionales.
Treviño, médico de profesión, escuchaba con atención académica, con esa sobriedad técnica que distingue a quien entiende la responsabilidad pública como vocación científica. La postura corporal de ambos decía más que un comunicado conjunto: una comunidad dividida por un río, sí, pero unida por un propósito compartido y por una agenda común que trasciende banderas.
Sesudo y quisquilloso lector, y luego el toque diplomático que terminó de validar el momento: la presencia de la cónsul general de Estados Unidos en Nuevo Laredo, Erika Zielke. Sonrisa sobria, presencia institucional, una señal conjunta que se puede interpretar bajo el lema “Juntos lo hacemos posible”. No es menor. Cuando diplomacia estadounidense, autoridad texana y gobierno municipal mexicano convergen en un mismo escenario, el mensaje trasciende lo local. Eso se llama validación binacional, no todas las ciudades fronterizas de Tamaulipas lo tienen, lo sabemos muy bien en Matamoros.
En la entrevista con Pascal la presidenta Carmen Lilia habló de gobernar lo que no se ve. La entrevista avanzó hacia el terreno más complejo: drenajes sanitarios, tuberías obsoletas, aguas residuales tratadas, líneas moradas para la industria. Más de 5,600 millones de pesos invertidos en cuatro años. Más de mil millones en infraestructura sanitaria. 1,100 litros por segundo tratados en la planta Pitar, cuando antes solo se trataban 510.
Pascal lo dijo con honestidad: hay gobiernos que no invierten en lo que está bajo tierra porque no luce. Carmen Lilia apostó por lo invisible. Eso no es populismo. Es administración estructural. La carretera al Puente Mundial, 26 años inconclusa, fue terminada con una inversión municipal de 250 millones de pesos. Coordinación, no excusa. Y cuando mencionó la inauguración de la Agencia Nacional de Aduanas, con más de 4,000 millones de pesos de inversión federal, quedó claro que Nuevo Laredo ya no espera decisiones: las alberga.
Para los dos Laredos es el momento de asumir destino. En su discurso inaugural, Carmen Lilia no habló como anfitriona. Habló como conductora de región. Agradeció al gobernador Américo Villarreal por su visión transformadora. Reconoció al Mayor Víctor Treviño como “amigo homólogo” y como prueba viva de que los dos Laredos son una sola comunidad con propósito común.
Saludó con distinción a la cónsul Erika Zielke y al administrador de la aduana, al teniente coronel Eric Omar Salinas Flores. Nombró a organismos, asociaciones, cámaras, rectores universitarios. No dejó fuera a nadie. Ella sabe que eso no es lista protocolaria. Es mapa de poder. Habló de HUB logístico de clase mundial. De relocalización de cadenas de suministro. De innovación binacional. De talento humano formado por la UAT, el TecMilenio, el Tecnológico. Y lo dijo con una convicción que no era retórica.
Cuando afirmó que los puentes de los dos Laredos mueven más del 40% del comercio terrestre entre México y Estados Unidos, no fue cifra para presumir. Fue advertencia estratégica. El mundo puede revisar tratados. Puede tensionar cadenas. Puede ajustar aranceles. Pero cuando voltee a ver el comercio internacional, inevitablemente verá a los dos Laredos.
De ciudad de paso a ciudad de oportunidades Pascal recordó la historia fundacional: aquellos mexicanos que, tras la guerra de 1846-1848, cruzaron el río para seguir siendo mexicanos. La alcaldesa agregó que se trajeron incluso a sus muertos. “Siempre con la patria”, reza el lema de la ciudad. Carmen Lilia respondió con una frase que resume el momento: coordinación sí, soberanía intacta.
Es importante resaltar que hoy Nuevo Laredo dejó de ser noticia por lo que padecía. Ahora es noticia por lo que produce. Y la Primera Cumbre Logística no es un evento más. Es el acto simbólico donde la frontera dejó de justificarse y comenzó a proyectarse. Hay liderazgos que administran coyunturas. Hay liderazgos que entienden geografía. Carmen Lilia Canturosas ha decidido gobernar una bisagra continental. Y cuando una frontera se asume como corazón logístico de América del Norte, deja de ser línea en el mapa y se convierte en pulso.
Querido y dilecto lector, Nuevo Laredo hoy late.
El tiempo hablará.














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